La palabra vacante
espera tu nombre
por Silvia Pellegrini
En un diálogo hoy perdido sobre la filosofía,
Aristóteles evocaba los cataclismos que periódicamente
destruyen a la humanidad y relataba las etapas que deberían
transitar los sobrevivientes para rehacer el mundo,
debiendo redescubrir los medios para la subsistenciay,
el después, "las artes" para embellecer
la vida.
Hoy nos deslumbramos con los hallazgos de miles de
años, como las pinturas rupestres, que son indicadoras
de que al producir a travésde dibujos, jeroglíficos,
el arte, además de dar belleza se prestaban a
la comunicación.
En un salto cuántico, el creador de hoy, José
Cukier, nos llega con una propuesta enraizada con lo
intelectual de su concepto plástico; sabemos
que existen raíces térreas, pero las hay
aéreas. Raíces éstas que los artistas
dotados de especial talento para los medios expresivos
extienden en el espacio de nuestro suceder contemporáneo,
y con las cuales reaccionan frente a los más
sutiles mensajes del espacio-tiempo, en nuestro presente
y aún en el futuro.
La obra de José Cukier es subjetiva y sustancial,
locuaz en la representación, poseedora de texturas,
técnicas mixtas y un inobjetable tratamiento
de fondo como soporte, que aparece comprometido y engarzado
al hecho plástico.
En su tentativa de re-crear un tema pictórico
que llamaríamos "Paisajes" de las interioridades,
símbolos y figuras, el autor ha logrado producir
otro tema, con sus realizaciones y las modalidades de
génesis.
José Cukier, médico psicoanalista y psiquiatra
es además pintor, dibujante y escultor. Pero
por sobre todo esto, es un ser sensible, envidiable
cualidad que poseen sólo los elegidos. |